Ser padres es una experiencia maravillosa, gratificante y una gran misión que busca garantizar que los hijos crezcan con salud, seguridad y educación.
Como madre o padre, quieres siempre brindar lo mejor a tu hijo. Además, tienes en tus manos la responsabilidad de formar un ser humano integro y saludable que haga parte de la sociedad y contribuya en su desarrollo. Sin olvidar, que en el proceso debe parecer que lo disfrutas y que sabes perfectamente lo que estas haciendo para no quedar como un mal padre o una mala madre.
Con la imagen mental de un incendio que algún chistoso intenta apagar con una cubeta de gasolina, no faltará el bien intencionado que te diga que ser padre o madre es un trabajo fácil.
Aunque hay que admitir que esto de criar hijos no es para almas débiles, tampoco se debe desmerecer el esfuerzo que nosotros hacemos para no morir en el intento. Sin embargo, algunas veces el papel de padres suele convertirse en un reto con muchas dificultades a la hora de enseñar.
Si estás pasando por un momento crítico y sientes que a pesar de hacer las cosas con las mejores intenciones no logras obtener los mejores resultados, sigue leyendo para conocer los mejores consejos de expertos que te ayudarán a superar esta situación.
¡Empecemos!
¿Qué es la inteligencia emocional?
Antes pensaba uno que con ser inteligente bastaba. Y que conste que ser inteligente se pensaba que era ser el niño que recitaba las tablas de multiplicar de memoria frente al resto de la clase. En fin, hay que aclarar ese punto.
La inteligencia emocional es la herramienta que te ayudará a tener manejo de las diferentes situaciones de tu vida.
Sucede que, si ha llegado el gran momento de ser padre o madre y aun no tienes el control de tus emociones, acabarás transmitiendo los miedos e inseguridades también a tus pequeños. En el peor de los casos terminarás en el psiquiátrico con ataques de ansiedad.
Aunque, bromas aparte, algunas personas nacen con miedos y fobias, por ejemplo, miedo a la oscuridad o ser una persona indecisa.
Estos sentimientos y conductas muchas veces son heredados de nuestros de padres y para tratarlos existen técnicas que te enseñan a tener inteligencia emocional. Créeme si te digo, antes de ser padres debería una persona hacerse el examen psicológico, el mismo que se hace para la licencia para la portación de armas.
Como padre o madre, es fundamental que identifiques si posees algún tipo de trauma para evitar trasmitirlo en tus hijos.
Recuerda que la infancia es la mejor etapa para el desarrollo del aprendizaje y el manejo de las emociones. Tus hijos explorarán y conocerán nuevas cosas, por lo tanto, es importante que los acompañes y guíes para que vivan experiencias seguras y positivas para su crecimiento.
Quita de tu cabeza la imagen de un apacible camino marcado de flores con el sol en el horizonte y unos obedientes niños caminando de tú mano, ni de cerca eso es realidad.
Lo más parecido a la realidad es el ejemplo de una caminata en pleno huracán tratando de mantener la sonrisa en tu cara evitando que todo lo que te importa se lo lleve el viento.
Cuando aceptas que posees comportamientos complejos por tendencias hereditarias, puedes intervenir con tratamientos para romper con ese ciclo antes de que sean adoptados por tus hijos.
Ir a terapia no te hace débil, solo te hace más inteligente por que reconoces que necesitas ayuda. Ningún general pierde una guerra cuando sabe en qué momento necesita refuerzos y en dónde conseguirlos.
Pero, ¿Cómo puedes evitar afectar a tu hijo de este modo? Antes que nada, procura no angustiarte.
Hoy en día, tienes a tu disposición distintas estrategias que te ayudan a trabajar la inteligencia emocional para proteger a tus hijos de estas ataduras. Mi abuela solía decir: “un loco hace cien”.
Si no te controlas y te conoces a ti mismo terminaras gritándole esta frase a tus hijos. CUANTAS VECES TE HE DICHO QUE NO GRITES DENTRO DE LA CASA, mientras la pronuncias a todo pulmón en la sala de la casa. Parece chiste, pero apuesto que has visto esos ejemplos
La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos las personas para entender, comprender y manejar nuestras emociones, y las de quienes están a nuestro alrededor.
Alguna vez te has preguntado, ¿Cómo influye tu rol de padre o madre en el manejo de las emociones de tu hijo? Los padres tienen gran influencia en el desarrollo de la personalidad de los hijos.
En más de una ocasión te habrás encontrado repitiendo esas frases que odiabas que tu madre dijera, eso es normal por que somos criaturas de costumbres.
Lo importante de identificar qué herencias emocionales son positivas y cuáles negativas, eso es lo que te convierte en un verdadero adulto, no la cantidad de cervezas que puedes beber en una noche de fiesta ni el dinero que puedes ganar en una semana de trabajo.
La independencia, iniciativa, comunicación y expresividad que tiene una persona son las facultades provenientes de la interacción familiar, es decir, tu hijo observa todo lo que haces y aprende a sacar sus propias conclusiones de cómo actuar y funcionar ante el mundo. En definitiva, tu estado emocional influirá de manera directa en tu hijo.
Veamos si ya eres un niño grande. Aquí algunas características del desarrollo emocional:
✅ Visualizar las emociones negativas como una oportunidad de intimidad, procurando no evitarlas. Los berrinches son feos sin importar la edad que tengas.
En ocasiones, ciertos temas o acciones propias de una persona nos resultan incomodas, por lo que procuramos de cualquier forma evitar hablar de ello. Al hacer esto, desechamos la oportunidad de acercarnos al otro, hablar y expresar nuestras ideas y necesidades. Recuerda que parte del desarrollo de las emociones está la interacción y la escucha empática con los demás.
✅ Respetar las emociones de los niños independientemente de cuáles sean. Como si no te dieran ganas de dar de patadas al bote de basura de vez en cuando a ti también.
Un error que comentemos algunas veces como padres es excluir las reacciones de nuestros hijos, dando a entender que sus emociones o pensamientos no son importantes.
Hacer esto es grave, puede incidir en la represión de sentimientos y llevar al aislamiento general en la familia. Tu hijo necesita que sus opiniones sean tomadas en cuenta, así sentirá que es parte fundamental de la convivencia y participación en el hogar.
✅ Invertir tiempo en los hijos que parecen estar tristes o irritados. Los niños también sufren, cada uno a su manera.
Tus hijos, unas personas de corta edad no tienen por qué sentir angustias o enfado constante, por lo tanto, es fundamental que prestes atención a las manifestaciones que revelen actitudes negativas o problemas que requieran ser intervenidos a tiempo. Nadie mejor que tu sabrá cuándo tus hijos están mal o necesitan ser escuchado y atendidos.
✅ Evitar ridiculizar sus emociones. Recuerda que tú también has hecho el ridículo, y a veces ni ebrio estabas.
Hay diferentes situaciones en las que tendemos a repetir conceptos impuestos por la sociedad, solo para mencionar uno, el famoso “un niño no llora” o “llorar es para las niñas”.
Sucede que sin darnos cuenta estamos obligando a un pequeño a reprimir sus emociones por una imposición machista que ha impedido en gran parte que se logre aplicar la inteligencia de las emociones en la familia.
Generalmente, los padres que tienden a enseñar desde la repetición de frases desacertadas son los mismos que no comunican a sus parejas lo que sienten por miedo a sentirse inferiores o vulnerables, cuando en realidad nada tiene que ver una expresión natural del ser humano como es el llanto, con la verdadera fortaleza de un individuo.
Si tú eres de los padres que tienen arraigado este tipo de patrones mal aprendidos, te recomiendo que empieces a desprenderte de ellos, pues el miedo, la rabia y las frustraciones pueden apropiarse de tus hijos.
Para evitar ridiculizar las emociones de tus hijos, procura desarrollar o fortalecer en ti la empatía. Una vez lo logres ser un padre o una madre empática, podrás sentir lo que siente tu hijo, comprender su dolor y ayudarlo a enfrentar lo que esté ocasionando esas emociones.
La empatía fortalecerá tu hogar, tus hijos no se sentirán solos a la hora de resolver cualquier dificultad, percibirán que cuentan con el apoyo de la familia y ese comportamiento los acompañará hasta su adultez.
Cinco pasos para conseguir una preparación emocional (Qué Dios te encuentre confesado).
✅ Número 1. Haz una autoevaluación de las emociones. Antes de medir la inteligencia emocional en tus hijos, es importantes conocer la tuya. No le juegues al sabelotodo.
✅ Número 2. Haz de la comunicación un pilar fundamental en tu familia. Fomenta la escucha empática para demostrar interés por el otro y mejorar el dialogo y la expresión de las emociones.
Recuerda que eres adulto, entrar en pánico no está bien, finge que no te estas asustando de algunas cosas que te dicen. Eres un adulto, salir corriendo a llamar a tu madre a las doce de la noche no es muy maduro, espera a que amanezca para hacerlo. Tampoco es signo de madurez, pero al menos no se va a notar lo desesperada.
✅ Número 3. Controla la ira y enseña a tus hijos a manejar con calma lo que les molesta, esto ayudará a entender que existen otras alternativas de actuar, sin agredir u ofender a los otros.
Contar hasta cien no funciona, algunos llegan hasta mil, tampoco funciona, pero al menos evita que abras la boca para herir a los demás solo porque estás enojada.
✅ Número 4. Potencia su autoestima. Resalta las cualidades que tienen tus hijos para mejorar su confianza y siempre que puedas recuérdales que cuentan con una familia que siempre los apoyará y protegerá. Eso hacía tu mamá, por eso te decía que eres la bebé más linda que ha visto.
✅ Número 5. Pasa tiempo con tus hijos para reconocer sus gustos y fomentar conocimientos en la familia, como la música, deporte, danza, juego, etc. Ofrece los escenarios propicios para desarrollar y enseñar el manejo de las emociones con conciencia inteligente.
Ideas para llevar a casa
- Recuerda que, a partir de la convivencia, tus hijos empiezan a comprender la verdadera importancia del desarrollo emocional. De paso recuérdales que decirle al hermano que es adoptado no es algo lindo, y que eso de que lo encontraron en la puerta tampoco es muy amable. Aunque todos los hermanos lo hayan dicho alguna vez.
- La infancia es la etapa clave y determinante en la vida de tus hijos, contribuye para que sea saludable, próspera y feliz. Es como ser músico en el Titanic, puede que el agua te llegue a los pies, pero tu sigue tocando buena música.
- La Inteligencia emocional es una tarea educativa de la familia. En tus manos está el bienestar, la felicidad y humanidad de tus hijos. Ve a terapia antes de que tengas que pagar más caro cuando tengas que llevar a terapia a todos los demás miembros de la familia. La medicina preventiva sale más barata.
- De ti depende cómo tus hijos manejan sus emociones, por lo tanto, enséñales a canalizar y comunicar sus sentimientos. Evita limitar la expresión y comportamiento emocional, mejor ayúdalos a desarrollar su autocontrol. A todos nos gusta pensar que las conductas de los niños no son culpa de nosotros como padres, pero esa es la dura realidad.
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