Cuando eres mamá, el desarrollo físico, mental y psicológico de tu hijo en cada etapa de su vida es lo más importante. Nada nos hace más felices que ver crecer a nuestros niños de forma saludable y sin problemas.
A veces, las madres sentimos frustración y angustia cuando nuestros hijos no logran un desarrollo de acuerdo a las predicciones de la abuela, como, por ejemplo, empezar a gatear a los 6 meses o hablar a eso de los 2 años.
Si el hijo de la vecina que tiene la misma edad de tu niño ya habla, no quiere decir que exista un problema en el desarrollo de tu hijo. Recuerda que cada niño crece y se desarrolla a su propio ritmo.
No obstante, hay casos en los que sí debemos preocuparnos y buscar ayuda. Existen trastornos en el cerebro de un niño que pueden afectar su comportamiento, lenguaje y comunicación social.
Pero, ¿Cómo saber si tu hijo tiene un trastorno? Sigue leyendo para conocer las señales que indican que un niño padece uno de los trastornos más frecuentes en los infantes: el TEA.
¡Empecemos!
¿Qué es el TEA?
El Trastorno del Espectro Autista (autismo) es un trastorno del neurodesarrollo que afecta a la comunicación social, el comportamiento y la interacción social de una persona. Es importante entender que el autismo es un espectro, lo que significa que los síntomas pueden variar de una persona a otra. No hay dos personas con autismo que sean exactamente iguales
Desde el nacimiento, el cerebro del niño va creciendo y desarrollando habilidades necesarias para ser una persona independiente, como caminar, hablar, moverse, saltar, etc.
Si tu hijo no desarrolla adecuadamente estas actividades dentro de los rangos de edad normales, debes considerar la posibilidad de que exista algún problema en su proceso de crecimiento.
¿Por qué se da el autismo?
Esta puede ser una de las preguntas más tormentosas si no cuentas con información clara y confiable. Para evitar especulaciones, realiza una investigación completa que te permita comprender que padecer de autismo no es el fin para tu hijo, al contrario, con tu apoyo puede salir adelante y ser exitoso.
Algunas de las causas del autismo se relacionan con el factor hereditario, el nacimiento prematuro, las infecciones o accidentes cardiovasculares, etc.
Si sospechas que tu hijo puede padecer autismo, debes tener en cuenta tres aspectos:
👉 El niño habla poco o tiene mala pronunciación.
👉 La interacción social es complicada debido a los problemas del lenguaje.
👉 La obsesión con ciertos temas o elementos.
Tal vez no seas profesional en el tema ni médico para anticipar un diagnóstico, pero eres una madre consciente y preocupada que nota algo anormal en el desarrollo de su hijo.
Frente a las primeras sospechas, es importante que acudas a un profesional de la salud como médico general, psicólogo, neurólogo o psiquiatra, para que realicen los estudios pertinentes y den un diagnostico real.
Si el diagnostico indica que tu hijo padece de autismo, no te asustes ni te dejes afectar por los comentarios negativos de los demás. Recuerda que tu hijo es tan fuerte y valiente como tu se lo permitas, así que apóyalo y hazlo sentir único.
Los síntomas del autismo varían de un niño a otro. Según expertos, este trastorno neurobiológico del desarrollo se manifiesta durante los tres primeros años y perdura a lo largo de toda la vida, impactando principalmente:
✔ El comportamiento y el aprendizaje.
✔ La interacción social.
✔ Los patrones repetitivos y restrictivos de comportamiento, presentando problemas de conducta.
Es importante que, al detectar un trastorno de conducta, de comportamiento o de comunicación en tu hijo, acudas al especialista para que dé su diagnóstico y puedas comprender cómo debes guiar al niño en su infancia y adolescencia sin problemas a futuro.
¿Cuáles son las señales para detectar que tu hijo es autista?
Tu hijo puede pasar desapercibido hasta los tres años porque aún no tiene características físicas que lo puedan identificar como un niño autista. Eres tú como madre quien conoce sus comportamientos y puede detectar si algo anda mal.
El niño autista es rutinario, no permite que le cambien la silla de lugar, que tomen otro camino distinto al habitual, no juega con otros, no habla. Sin embargo, se hace entender; por ejemplo, te puede llevar de su mano hacia el elemento que necesita.
Veamos los signos del autismo de acuerdo a la edad:
A los 6 meses
Pocas sonrisas, expresiones alegres y llamativas.
Mínimo contacto visual.
A los 9 meses
Poco intercambio de sonidos y expresiones faciales.
A los 12 meses
Pocos balbuceos.
Pocos gestos, no emite señalares ni intenta saludar con la mano.
Poca o ninguna respuesta al nombre.
A los 16 meses
Pocas o ninguna palabra
A los 24 meses
Pocas frases de dos palabras o sin sentido.
No imita o repite palabras.
A cualquier edad
👉 Pérdida del habla u otras habilidades sociales adquiridas.
👉 Evita el contacto visual.
👉 Prefiere la soledad.
👉 No logra comprender los sentimientos de otras personas.
👉 Retraso en el lenguaje.
👉 Repite de forma persistente algunas palabras o frases.
👉 Se opone a pequeños cambios en la rutina.
👉 Intereses restringidos.
👉 Comportamientos repetitivos.
👉 Reacciones poco usuales e intensas a olores, texturas, sonidos, etc.
Herramientas que te ayudarán en el proceso.
✅ Reformula tus comportamientos
Cuando tienes un hijo con autismo, hacer “actividades normales” con él no siempre es posible, algunas experiencias pueden ser demasiado estimulantes, generar confusión y sobrecargas emocionales.
Para ayudar a tu hijo, comienza por comprender que cada niño desarrolla sus habilidades a diferentes edades. Evita forzarlo, mejor se paciente y empática para que el niño se integre y pueda superar sus obstáculos.
✅ Adopta la disciplina positiva
Puedes ayudar a tu hijo a desarrollar su confianza a través de elogios y expresiones de amor. La retroalimentación positiva es una forma de disciplina motivadora que estimula la autonomía y el amor propio.
✅ Reconoce los talentos de tu hijo
Un niño con autismo puede ser muy grande y exitoso, sólo necesita de apoyo, amor de mamá y estrategias que permitan estimular sus talentos.
Si tu hijo tiene autismo, no sientas miedo o pienses que fracasará. Mejor intenta centrarte en sus capacidades y dirige los juegos e intereses repetitivos hacia comportamientos socialmente más aceptables.
✅ Promueve las relaciones sociales
Todos los niños con o sin autismo necesitan una interacción continua para desarrollarse.
El autismo no debe ser una barrera para que tu hijo construya relaciones significativas. Ayúdalo con pequeños actos, como permitir que viaje en autobús o comparta el automóvil con algún compañero.
✅ Acepta y valora a tu hijo
La aceptación es clave para amar, respetar y proteger a tu hijo. El autismo es una prueba para las madres de los niños que lo padecen, pero con amor y valentía se puede superar.
Ideas para llevar a casa
Como madre de un niño autista, debes aprender a prevenir y afrontar una crisis. Recuerda una vez más que el secreto para superar estos episodios y salir adelante es mantener la calma y trasmitir tranquilidad a tu hijo. También es importante:
👉 Darle amor y consuelo de mamá.
👉 Evitar razonar, negociar o dar explicaciones. Tu hijo necesita estar tranquilo.
👉 Eliminar los ruidos y el estrés sensorial.
👉 Crear un ambiente de relajación.
👉 Mantener al niño entretenido.
👉 Permitir que el niño sea consciente de sus crisis.
👉 Desarrollar la autorregulación.
Comparte esta publicación en tus redes sociales para que más gente, y en especial tus amigos, pongan en práctica estos consejos y vivan una vida plena.









0 comentarios